Quisiera poder abrazarte a ti
y a nadie más porque tú eres
tan especial como ninguna otra,
porque tú me iluminas la vida mi
niña querida, porque eres mi pasión y alegría
en esta vida mía que por ti vale la pena vivirla
día a día.
Vivir no es sólo existir, sino existir y crear, saber gozar y sufrir y no dormir sin soñar. Descansar, es empezar a morir.